No más derivaciones, no más esperas de meses, no más salir de una consulta con más dudas que respuestas.
Desde el momento que agendas, tienes un neurólogo asignado según tu síntoma. Alguien que conoce tu historia, que recuerda lo que te dijo la última vez, y que está ahí cuando algo cambia.
No es un sistema de turnos donde cada vez ves a alguien distinto. Es continuidad real.
Eliges qué quieres evaluar, ves la disponibilidad real de especialistas y confirmas tu hora. Sin llamadas, sin formularios interminables, sin que te digan que llames otro día.
Primera consulta disponible en 48 horas.
40 minutos con tu neurólogo/a. Te pregunta por tus síntomas, tu historia clínica, tu contexto de vida — y por quién te acompaña. Tu familia, tu cuidador, tu entorno cotidiano son parte de la evaluación desde el primer día.
Por primera vez, alguien conecta todo lo que te está pasando — y entiende que la respuesta no siempre viene en una caja.
Dentro de las 24 horas siguientes recibes tu diagnóstico y plan de tratamiento en la app. En lenguaje claro — qué tienes, por qué, qué hacemos al respecto.
Sin jerga médica innecesaria. Sin tener que buscar en Google lo que te dijeron.
No recibes un diagnóstico y vuelves al sistema a buscarte la vida. Tu neurólogo/a te propone consultas de seguimiento de 30 minutos según tu tratamiento — para ver cómo vas, ajustar si es necesario, y acompañarte en tu evolución real.
El tratamiento se adapta a ti, no al revés. Y muchas veces, evolucionar significa necesitar cada vez menos intervención.
Desde que agendas, tienes un entorno compartido con tu neurólogo/a. Tu historial, tus consultas, tu plan de tratamiento — y la posibilidad de contactarlo entre citas si algo cambia.
No es una plataforma de citas. Es continuidad de cuidado.
Primera consulta disponible esta semana. Tu especialista te espera.
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